Cada semana aparece un nuevo estudio que contradice al anterior. Un día el café es malo, al siguiente es un superalimento. Los huevos suben el colesterol, hasta que dejan de subirlo. La confusión nutricional es comprensible, pero tiene consecuencias reales en las decisiones alimentarias de las personas.
Mito 1: Los carbohidratos engordan
Los carbohidratos no engordan. El exceso calórico engorda, independientemente de si viene de carbohidratos, grasas o proteínas. Los carbohidratos complejos (cereales integrales, legumbres, vegetales) son la fuente de energía preferida del cuerpo y parte esencial de una alimentación equilibrada.
Mito 2: Comer grasas hace mal
Durante décadas se demonizó a las grasas. Hoy sabemos que las grasas saludables son fundamentales: aceite de oliva, frutos secos, palta, pescados grasos. Lo que hay que limitar son las grasas trans y el exceso de grasas saturadas, no las grasas en general.
Mito 3: Los suplementos reemplazan una buena alimentación
Salvo deficiencias específicas diagnosticadas por un profesional, los nutrientes se absorben mejor de los alimentos que de las pastillas. Un multivitamínico no compensa una dieta pobre. Primero la comida, después los suplementos si son necesarios.
Mito 4: Hay que hacer 5 comidas al día
La frecuencia de comidas ideal depende de cada persona, su rutina, su actividad física y sus objetivos. Para algunos 3 comidas funcionan perfecto. Para otros, 5 o 6 son necesarias. No hay un número mágico universal.
La clave
Antes de seguir cualquier consejo nutricional que encuentres en redes sociales, consultá con un profesional. La nutrición personalizada, basada en tu cuerpo y tu vida real, siempre va a ser más efectiva que la dieta de moda.